A 35 kilómetros de las Cataratas del Iguazú, más de 300 hectáreas de verde selva y 259 especies de aves invitan a todo aquél que quiera disfrutar de una estadía rodeado por la naturaleza.

 

En una nota para la revista Selecciones, el titular de la Reserva Privada Casa Bemberg, Juan Manuel Zorraquín, recorre uno de los alojamientos predilectos de los ecoturistas y analiza la actual situación con la mirada puesta en el futuro.

La Reserva Privada Puerto Bemberg ofrece dos opciones para los viajeros: la Posada Puerto Bemberg, que solo recibe grupos y Casa Bemberg, que acepta reservas individuales.

Una de las características que diferencia a Casa Bemberg de los alojamientos vecinos es que se trata de un espacio de protección del medio ambiente originario. Así lo aclara Zorraquín, al afirmar que “nuestra reserva se destaca por ser una selva de guatambú y laural y tiene una fuerte masa boscosa de tacuruzú (Guadua chacoensis) muy particular e importante, ya que hay un bloque de unas 89 hectáreas de esta especie que normalmente se da en racimos y no en una forma más continua”.

La Reserva Privada es el lugar ideal para sentir la Selva Misionera en su máximo esplendor, “tenemos la convicción que el lujo está en la experiencia y en lo auténtico, con un servicio de excelencia” asegura su titular.

 

 

 

 

Experiencias únicas en la selva
La Casa Bemberg posee un salto en su interior: a 800 metros del establecimiento se encuentra el Salto Guatambú, ubicado al final de un sendero, donde se puede descansar, tomar un baño o disfrutar de la pesca. Un poco más lejos, exactamente a 10 kilómetros río arriba, se encuentra el Salto Yasí, desde donde tienen “una embarcación habilitada para realizar la navegación”. indica Zorraquín.

Otra de las propuestas que Casa Bemberg ofrece a sus visitantes es recorrer el vivero de plantas nativas de la reserva, enfocado en el programa de reforestación y recuperación de las áreas degradadas, y dedicarse a plantar árboles. Lo cual, “también es una forma de mitigar la huella de carbono del viaje que realizan”, apunta el ejecutivo.

Para los que deseen conocer la zona pedaleando, Casa Bemberg ofrece “un circuito a las Minas de Wanda. Visitamos la mina Santa Catalina y Cía Minera. Marcos Venialgo, nuestro guía, es un eximio ciclista y es una actividad que ofrecemos”.

 

Con la mirada puesta en el futuro
En cuanto al futuro, Zorraquín apuesta al optimismo. “La situación es muy compleja, pero en toda crisis hay oportunidades y el sol sale todas las mañanas. Creemos que va haber una revalorización de los esfuerzos que venimos haciendo en términos de conservación y turismo, con un turista mucho más consciente y eso va a ser un diferencial para Puerto Bemberg en su conjunto”.

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